La Casa del Pastor es un entrañable museo de la
Generalitat de Catalunya, en el que podemos ver cuál
era la vida y las costumbres de los pastores desde antaño.
La información de este enlace es un resumen obtenido
gracias a la misma
EL PASTOR
cuidaba las ovejas. Hubo un tiempo en el que la montaña
estuvo muy poblada y todas las tareas tenían un orden
y unas fechas concretas. Todas las casas tenían un
pequeño rebaño de ovejas. Las casas poderosas
incluso tenían más de un pastor y una jerarquía
perfectamente definida. El primer pastor era el “mayoral”
o “cap ramada” y el “regacho” su
ayudante. El “robasser”, durante la transhumancia
y en la montaña era el que hacíade asistente
de los demás, preparando la comida y asegurándose
de que no faltase nada. El “baciver”, pastor
demasiado viejo o demasiado joven e inexperto, guardaba
del rebaño menos valioso, el ”baciu”,
formado por mansos, mardanos, cabras, etc,.
EL MASTÍN, el perro
del rebaño
El
mastín es el perro que defiende el rebaño.
Grande, corpulento, se identifica como una oveja más
y por ello, defiende a sus compañeras como si fueran
de su familia. Al desaparecer los lobos, el mantener a estos
perros tan grandes se consideró un gasto innecesario.
Ahora, con los ataques de los perros asilvestrados, estan
volviendo a recuperar su sitio en el rebaño.
EL REBAÑO
De
una montaña llena de gente y pequeños rebaños
se ha pasado a una montaña con grandes rebaños
y muy poca gente. Hoy en día, los pocos rebaños
que quedan han de ser mucho más grandes para ser
productivos. Por el contrario, hay menos manos para tanta
faena. Aunque los tiempos han cambiado, el ganado ovino
sigue requiriendo una atención completa y obligada
durante las 24 horas de los 365 días del año.
En una sociedad que ha cambiado totalmente sus valores los
pastores estan mejor comunicados que nunca, aunque más
solos que antes.
LA MARCA DE LA OREJA
Cuando se decide quedarse un cordero para el rebaño
de cría, cada casa le hace los cortes en las orejas
que le identifican de su propiedad.