La historia de Llessui está escrita alrededor de dos castillos que ya no existen. Torena y la Torre dominaron la Vall d’Àssua durante la Edad Media y aparecen en la documentación condal desde el año 1011.
Los dos castillos
El valle entra en la historia escrita en 1011, a la muerte del conde Sunyer, cuando el castillo de Torena —a dos kilómetros al norte de Llessui— queda en disputa entre las dos ramas condales del Pallars. Esa pugna duró todo el siglo XI.
Muere el conde Sunyer. El castillo de Torena queda en disputa entre las ramas condales del Pallars Jussà y el Pallars Sobirà.
El conde Ramon IV de Pallars Jussà vende a su hermano Guillem II de Pallars Sobirà el castillo de Torena, y con él los derechos sobre toda la Vall d’Àssua.
El castellano Pere Roger jura fidelidad al conde Artau I por Torena y otras tres fortificaciones.
El conde Ramon V de Pallars Jussà otorga en feudo el castillo de la Torre a Guit Ató d’Àssua.
Guillem Guitard de Torena realiza una transferencia patrimonial con los condes Artau II y Eslonça.
Primera mención documental de la iglesia de Sant Pere, en el testamento de Sendred.
Los condes Artau IV y Guillema reconocen la autoridad de Bernat de Torena sobre los castillos del valle.
Guillem de Bellera se casa con Gueraua, hija del conde de Pallars. Toda la Vall d’Àssua pasa a la familia Bellera.
Jaume de Bellera vende el valle al conde de Foix y vizconde de Castellbò. El valle pasa a constituir el «quarter d’Àssua».
La vieja fortaleza de Torena está ya derruida: solo queda el peñasco. El lugar de la Torre tenía entonces 19 fuegos, es decir, 19 casas.
Llessui deja de ser municipio independiente y se agrega a Sort.
Torena no era un castillo cualquiera: fue el centro administrativo de la baronía de la Vall d’Àssua, hasta que en el siglo XIV lo sustituyó el castillo de Malavil·la y, más tarde, el de Rialp.
La Enciclopèdia Catalana sitúa la agregación de Llessui al municipio de Sort en 1970. Algunas fuentes locales dan 1976. Publicamos la fecha enciclopédica.
La despoblación
El siglo XX vació el valle. Se pasó de unas mil personas en el siglo XIX a 234 en 1991 en el conjunto de la Vall d’Àssua. La causa fue el abandono de una economía tradicional basada en una ganadería y una agricultura precarias, incapaces de competir con el trabajo asalariado del llano y de las ciudades.
Los veinte años de la estación de esquí
En diciembre de 1966 abrió la estación de esquí de Llessui, impulsada por Alfons Segalas, del Centre Excursionista de Catalunya. Fue el único motor de modernización económica que conoció el valle en todo el siglo XX: convirtió a Llessui, durante dos décadas, en un centro de deportes de invierno.
Cerró en abril de 1987, tras varios años seguidos con poca nieve y con las cuentas rotas. La historia completa —las cotas, las pistas, los siete motivos del cierre— está en la página dedicada a la antigua estación.
Después del cierre
Lo que ha crecido desde entonces no es población permanente, sino segunda residencia y turismo. Ese crecimiento ha rellenado el espacio entre el núcleo antiguo y el vecindario de la Torre, que hoy forman casi un continuo urbano.
Y ha aparecido algo que no existía antes: un interés real por el patrimonio inmaterial. El Ecomuseo de los Pastores, abierto en 2005, es la expresión más visible de ese cambio de mirada.