Llessui conserva dos iglesias románicas del siglo XI. Una está restaurada y en pie. De la otra queda un conjunto parcial que sigue impresionando, sobre todo por un detalle: se entraba al templo por debajo del campanario.
Sant Pere de Llessui
Fue la iglesia parroquial histórica del pueblo y una obra del siglo XI dentro de las formas de la arquitectura lombarda. Está documentada por primera vez en 1102, en el testamento de Sendred.
Esto es importante para no llevarse una decepción: Sant Pere no es una iglesia en pie. Fue derribada en 1990. Lo que se conserva hoy es la fachada de poniente, el campanario, los muros perimetrales del lado sur y el cuerpo del ábside.
Cómo era
Tenía una sola nave cubierta originalmente con vigas de madera, sustituidas después por bóvedas góticas de crucería. El ábside también fue alterado en esa reforma.
Su elemento más singular estaba bajo tierra: disponía de cripta bajo el presbiterio elevado, algo excepcional en la arquitectura altomedieval de la comarca. Las excavaciones de 1995 confirmaron la estructura, con bóveda de cañón semicircular.
El campanario-pórtico
El campanario es una torre de tres niveles de aberturas. Y aquí está el detalle que merece el viaje: en la planta baja, la torre forma un pórtico cubierto con bóveda apuntada, delante de la puerta de la iglesia. Es decir, se entraba al templo pasando por debajo del propio campanario.
Menciones documentales de Sant Pere
- 1102
- Testamento de Sendred. Primera mención conocida.
- 1314–1315
- Visitas del arzobispo de Tarragona.
- 1526
- Mateu Lenes obtiene la rectoría.
- 1575
- Tenía como sufragánea Sant Julià de la Torre.
- 1758
- Una visita pastoral describe el edificio en buen estado.
- 1990
- Derribo.
- 1995
- Excavaciones que confirman la cripta.
Sant Julià de la Torre
Está en el vecindario de la Torre y nació como capilla del desaparecido castillo de la Torre, documentado entre 1011 y 1035. Se le atribuye el siglo XI por coherencia estilística con el resto de iglesias del valle.
Lo que más llama la atención es la calidad de la obra: sillar escuadrado dispuesto en hiladas muy ordenadas, algo poco habitual en la arquitectura popular de montaña.
- Nave única, con bóvedas de crucería que no son las originales.
- Los muros originales se conservan; el ábside original fue sustituido por un muro plano.
- Fachada sur: portada de arco con grandes dovelas, y una hilera de agujeros que delata un pórtico desaparecido.
- Fachada oeste: óculo circular, una ventana rectangular añadida después, y coronamiento con espadaña de dos ojos.
Una visita pastoral de 1758 la encontró en buen estado, «excepto la bóveda, algo dañada». En 1904 funcionaba ya como capilla de Llessui. Hoy está restaurada.
Los castillos desaparecidos
- Castillo de Torena — a 2 km al norte de Llessui. Centro administrativo de la baronía de la Vall d’Àssua. En 1519 ya estaba derruido; solo queda el peñasco sobre el que se levantaba.
- Castillo de la Torre — desaparecido por completo. Su capilla, Sant Julià, es lo único que sobrevive de él.
- Castillo de Malavil·la — en el valle, a partir del siglo XIII. Sustituyó a Torena como centro administrativo.
La ermita de Sant Salvador
Figura en la relación patrimonial del Ayuntamiento de Sort, en ruinas. No hemos localizado ninguna fuente que documente su siglo, su estilo ni su ubicación exacta, así que preferimos no inventarlo.
El conjunto de Sant Pere está en el centro del pueblo, justo enfrente del Ecomuseo. Sant Julià está en el vecindario de la Torre, a poca distancia a pie. Para conocer el estado de apertura y las visitas guiadas, lo mejor es preguntar en el propio Ecomuseo: 973 62 17 98.