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LlessuiPallars Sobirà

El buitre leonado en el Pirineo: el gran planeador

Cómo reconocer el buitre leonado, en qué se diferencia del quebrantahuesos y el alimoche, su papel ecológico y sus colonias en los Pallars.

El buitre leonado (Gyps fulvus) es el ave grande que más verás en el cielo del Pirineo: con 2,30 a 2,65 m de envergadura y 6 a 9 kg de peso (SEO/BirdLife), planea durante horas casi sin aletear buscando animales muertos. Es un carroñero estricto y vive en colonias en los cortados. En España se contaron 30.946 parejas en 2018, en Cataluña 1.628, y la comarca catalana con más es el Pallars Jussà, con 533 parejas; en el Pallars Sobirà había 116.

Cómo reconocer el buitre leonado

  • Tamaño. Es enorme: solo el quebrantahuesos y el buitre negro lo igualan o superan en el Pirineo.
  • Color. Cuerpo y parte delantera de las alas de color pardo leonado o canela, que contrasta con las plumas de vuelo y la cola, casi negras. Por eso se llama «leonado».
  • Cabeza y cuello. Pequeña, cubierta solo de un plumón corto y blanquecino, con un collar de plumas en la base del cuello. En el adulto el collar es blanco y esponjoso; en el joven, de plumas largas y rojizas.
  • Silueta en vuelo. Alas muy largas y anchas, con las plumas de la punta abiertas como dedos, y una cola corta y redondeada. Planea con las alas ligeramente por encima de la horizontal.
  • Edad. Según SEO/BirdLife, los jóvenes son más rojizos y oscuros, tienen el pico y el iris negros y el borde de las alas aserrado. Tardan 7 u 8 años en adquirir el plumaje de adulto.
  • En grupo. Rara vez lo verás solo: se mueven en bandos, dan vueltas juntos aprovechando las térmicas y se concentran en masa cuando encuentran comida.

Datos del buitre leonado

Nombre científico
Gyps fulvus
Nombre en catalán
Voltor comú
Longitud
95-110 cm (SEO/BirdLife)
Envergadura
2,30-2,65 m
Peso
6-9 kg según SEO/BirdLife; otras fuentes citan hasta unos 10 kg
Dieta
Carroñero estricto: cadáveres de ungulados salvajes y domésticos
Nido
En colonias, en repisas y cuevas de cortados rocosos
Puesta
1 solo huevo, de mediados de enero a mediados de febrero; incubación de 48-54 días
Pollo
Desarrollo de 110-115 días en el nido
Población en España
30.946 parejas en 2018 (censo de SEO/BirdLife)
Protección
Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial; Preocupación Menor (LC)

Buitre leonado, quebrantahuesos y alimoche: diferencias

En el Pirineo crían cuatro especies de buitre: el leonado, el quebrantahuesos, el alimoche y el buitre negro, este último reintroducido. La Generalitat destaca que el Pallars Jussà es una de las zonas donde crían las cuatro. Cada una aprovecha una parte distinta del cadáver, y eso también ayuda a distinguirlas.

Buitre leonado Quebrantahuesos Alimoche
Envergadura 2,30-2,65 m Hasta cerca de 3 m Unos 1,5-1,7 m
Peso 6-9 kg 4,5-7 kg aprox. Unos 2 kg
Color del adulto Pardo leonado, plumas de vuelo negras Dorso gris oscuro, pecho anaranjado Blanco con puntas de las alas negras, cara amarilla
Cola Corta y redondeada Larga, en cuña En cuña, blanca
Qué come Carne y vísceras Sobre todo huesos Restos pequeños, despojos, también insectos y pequeños animales
Cuándo está Todo el año Todo el año Solo en primavera y verano; inverna en África
Vive En colonias En parejas, territorial En parejas
Estado en España No amenazado En peligro de extinción Vulnerable

La regla rápida: si es grande, pardo, con cola corta y va en grupo, es leonado. Si va solo, tiene cola larga en cuña y el pecho naranja, es un quebrantahuesos. Si es pequeño y blanco y negro, es un alimoche, y solo lo verás entre la primavera y finales de verano: cruza el estrecho de Gibraltar hacia principios de marzo y deja España a finales de septiembre. Según el censo nacional de 2018, en España había entre 1.490 y 1.567 parejas de alimoche y en Cataluña unas 88. Para no confundirlo con el águila, consulta la página del águila real.

El papel ecológico del buitre leonado

El buitre leonado es un servicio de limpieza gratuito. Al comerse los animales muertos los retira del monte antes de que se pudran, y SEO/BirdLife subraya esa función sanitaria, tan valiosa como incomprendida. Está hecho para eso: el pico ganchudo corta tejidos, mientras que las patas y las uñas son débiles y romas, así que casi nunca mata. La cabeza y el cuello, casi desnudos, le permiten meterse dentro del cadáver sin que se le pegue la sangre.

Su relación con la ganadería es muy estrecha. En Europa quedan pocos ungulados salvajes grandes, de modo que las reses muertas en el campo son su principal alimento. En el Pirineo, eso significa sobre todo ovejas, vacas y caballos de los rebaños que suben a los pastos de verano, además de los ungulados salvajes. La Història Natural dels Països Catalans explica que, tras la cría, los adultos se desplazan hacia las montañas donde se concentran los rebaños. Si te interesa esta relación entre pastoreo y paisaje, en Llessui tienes el Ecomuseo de los Pastores de la Vall d’Àssua.

Cuando un buitre baja a un cadáver, otros lo ven y lo siguen, y en poco tiempo se forma una concentración que puede despachar una oveja en muy poco rato. Primero comen los buitres leonados; después quedan los restos que aprovechan los alimoches y, al final, los huesos que busca el quebrantahuesos.

La crisis de las vacas locas

Tras la crisis de la encefalopatía espongiforme bovina, a principios de los 2000, se obligó a retirar los cadáveres de ganado del campo y muchos buitres se quedaron sin comida. Normas posteriores (reglamentos europeos de 2002 y 2011 y el Real Decreto 1632/2011) volvieron a permitir dejar reses muertas en determinadas zonas para las aves necrófagas. El censo de SEO/BirdLife de 2018 atribuye a este cambio parte del crecimiento de la población.

Cómo vuela: el gran planeador

El buitre leonado apenas aletea. Espera a que el sol caliente las laderas y aprovecha las corrientes de aire caliente (térmicas) para ganar altura dando vueltas, y desde arriba se desliza kilómetros sin batir las alas. Por eso las mañanas frías lo verás posado en los cortados y a partir de media mañana empezará a volar. Pasa horas planeando a gran altura y, según las condiciones del día, puede recorrer de unos 50 a 300 km buscando comida.

Reproducción en colonias

Cría en colonias en repisas y cuevas de cortados, preferentemente calcáreos y soleados, aunque también puede hacerlo en parejas aisladas. Las parejas son estables y se forman en invierno.

  • Invierno: pone un solo huevo, blanco. SEO/BirdLife sitúa la puesta entre mediados de enero y mediados de febrero; en Cataluña se han registrado puestas desde finales de diciembre.
  • Incubación: de 48 a 54 días según SEO/BirdLife (otras fuentes hablan de unos 58), por turnos entre macho y hembra.
  • Pollo: crece muy despacio, entre 110 y 115 días en el nido. El primer vuelo llega hacia julio, y los padres lo siguen alimentando un tiempo.
  • Madurez: empieza a criar hacia los 4 o 5 años.

Con un solo pollo al año y casi seis meses de cría, cada fracaso pesa. Las molestias en las colonias durante este periodo, de escaladores, excursionistas o drones, pueden hacer que una pareja pierda el año.

Cuántos buitres leonados hay: de casi desaparecer a 30.000 parejas

El buitre leonado es una de las grandes historias de recuperación de la fauna española. A mediados de los años 60 quedaban unas 2.000 parejas en España por el veneno y la persecución directa; la estricnina no se prohibió hasta 1984. Los censos nacionales coordinados por SEO/BirdLife muestran el cambio:

1979

Primer censo coordinado: entre 2.283 y 3.240 parejas en España, según el cálculo.

1982

En Cataluña crían unas 80 parejas, en el Prepirineo meridional (sierras del Montsec y de Boumort) y en los Ports de Beseit (Història Natural dels Països Catalans).

1989

7.519 parejas en España.

1999

17.337 parejas.

2008

24.609 parejas en España; 1.115 en Cataluña, 821 de ellas en Lleida.

2018

30.946 parejas en España (estimación de 30.946 a 37.134). Cataluña, 1.628 parejas en 170 colonias, un 46 % más que en 2008; Lleida, 1.287.

España tiene más del 90 % de los buitres leonados de Europa, según SEO/BirdLife. En Cataluña, casi ocho de cada diez parejas están en la provincia de Lleida.

El buitre leonado en el Pallars

Por comarcas, los datos del censo de 2018 publicados por la Generalitat dan este reparto en Lleida:

Comarca Parejas (2018)
Pallars Jussà 533
Alt Urgell 301
Alta Ribagorça 152
Noguera 137
Pallars Sobirà 116
Solsonès 43

El Pallars Jussà es, de lejos, la comarca catalana con más buitres. Allí están las sierras prepirenaicas de Boumort y del Montsec, donde ya criaban en los años 80, y el congosto de Mont-rebei: la Fundació Catalunya La Pedrera, que lo gestiona, cita el buitre leonado entre las rapaces que anidan en sus paredes, junto al quebrantahuesos, el águila real y el alimoche. En la Reserva Nacional de Caza de Boumort, además, se reintrodujo el buitre negro a partir de 2007; en 2017 la Generalitat contaba al menos 55 ejemplares residentes entre los dos Pallars y el Alt Urgell.

Entre los dos Pallars, el congosto de Collegats, por donde la Noguera Pallaresa cruza el Prepirineo entre las sierras de Peracalç y Boumort, es un paisaje de paredes de conglomerado rojo donde la Enciclopèdia Catalana destaca la importancia de los roquedos para las rapaces. Pasas por él en la carretera de Sort hacia la Pobla de Segur y es un buen sitio para levantar la vista. En el Pallars Sobirà los buitres también suben en verano a los pastos de alta montaña, siguiendo a los rebaños. Desde Llessui los verás a menudo sobre la Vall d’Àssua y los pastos altos del valle.

Amenazas

  • Cebos envenenados. Siguen matando buitres cada año. Son ilegales.
  • Aerogeneradores y tendidos eléctricos. Según el censo de 2018, los parques eólicos matan cientos de buitres al año.
  • Diclofenaco. Este antiinflamatorio veterinario provocó mortandades masivas de buitres en el sur de Asia, y SEO/BirdLife advierte de que sigue autorizado en España.
  • Falta de alimento en algunas zonas, por las normas sobre retirada de cadáveres o el cierre de muladares.
  • Molestias en las colonias durante la cría.

Consejos para observar buitres sin molestar

  • Mira desde carreteras, caminos y miradores. Con prismáticos verás mucho más que acercándote.
  • La mejor hora es de media mañana a media tarde, cuando hay térmicas y las aves vuelan.
  • No escales ni te acerques a cortados con colonias entre enero y el verano, y respeta las restricciones de escalada que haya en cada pared.
  • No vueles drones cerca de las colonias.
  • Si encuentras buitres muertos o enfermos, no los toques y avisa a los Agents Rurals o al 112: puede ser un caso de veneno.
Dos aclaraciones importantes

1) Los buitres no atacan a las personas ni suelen matar ganado sano: son carroñeros y sus patas no están hechas para cazar. 2) Que veas muchos dando vueltas no significa que haya un animal muerto justo debajo: a menudo solo están ganando altura en una térmica.

Tienes más especies en nuestras guías de rapaces del Pirineo y de fauna del Pirineo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto mide el buitre leonado?

Según SEO/BirdLife, mide de 95 a 110 cm de longitud, tiene una envergadura de 2,30 a 2,65 m y pesa de 6 a 9 kg.

¿Cuántos buitres leonados hay en España?

El censo nacional de 2018, coordinado por SEO/BirdLife, contó 30.946 parejas como mínimo, con una estimación de hasta 37.134. En 1979 eran unas 2.300-3.200.

¿Cuál es la diferencia entre el buitre leonado y el quebrantahuesos?

El leonado es pardo, con cola corta y redondeada, va en grupo y come carne. El quebrantahuesos tiene cola larga en cuña y pecho anaranjado, va solo y come sobre todo huesos.

¿El buitre leonado ataca al ganado?

Es un carroñero estricto: tiene patas y uñas débiles y casi nunca mata. Se alimenta de animales ya muertos.

¿Dónde hay más buitres leonados en Cataluña?

En la provincia de Lleida, con 1.287 de las 1.628 parejas catalanas en 2018. La comarca con más es el Pallars Jussà, con 533 parejas; en el Pallars Sobirà había 116.

¿El buitre leonado está protegido?

Sí. No está amenazado, pero figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y está protegido por la Directiva de Aves de la Unión Europea.