El ciervo y el corzo son los dos cérvidos del Pirineo, y se distinguen a simple vista: el ciervo es grande (un macho puede superar los 200 kg) y vive en grupos; el corzo es pequeño, como una cabra (16-30 kg), lleva una mancha blanca en el trasero y suele ir solo o en grupos de dos o tres. En el Pallars Sobirà el corzo es el que más fácil verás, en los prados al borde del bosque al amanecer y al anochecer; al ciervo es más fácil oírlo, en la berrea de septiembre y octubre.
Diferencias entre ciervo y corzo
A distancia, y sobre todo con una hembra o una cría, se pueden confundir. Fíjate en el tamaño, en la cola y en la mancha del trasero, que es lo más fiable. Esta tabla resume las diferencias con datos de la Reserva de Boumort, del Inventario Español de Especies Terrestres del MITECO y de las fichas de fauna de Aranzadi:
| Ciervo (Cervus elaphus) | Corzo (Capreolus capreolus) | |
|---|---|---|
| Nombre en catalán | Cérvol | Cabirol |
| Peso | Machos 130-280 kg; hembras 80-110 kg | 16-30 kg, poca diferencia entre sexos |
| Altura a la cruz | Más de 110 cm | Unos 54-83 cm |
| Longitud | 160-250 cm | 95-145 cm |
| Cuerna (solo machos) | Grande y ramificada, con muchas puntas | Pequeña, con tres puntas por lado y superficie rugosa («perlada») |
| Cuándo pierde la cuerna | Marzo-abril; completa en verano | De finales de octubre a principios de diciembre |
| Cola | Corta (12-15 cm) y oscura | Casi inexistente (2-3 cm) |
| Mancha del trasero | Ocre pálido, con los bordes más oscuros | Blanca: en forma de riñón en el macho y de corazón en la hembra |
| Pelaje | Pardo rojizo, vientre más claro | Rojizo en verano, gris pardo en invierno |
| Celo | Mediados de septiembre a mediados de octubre (berrea) | Julio-agosto |
| Sonido típico | Bramido grave de los machos en celo | La «ladra»: un ladrido ronco, en machos y hembras |
| Crías | Una por año (a veces dos), en mayo-junio | Normalmente dos, en mayo-junio |
| Vida social | Gregario: grupos de hembras con crías; los machos, aparte | Solitario o en grupos pequeños; más gregario en invierno |
Un truco práctico: si ves un animal mediano con un gran «culo blanco» que salta al huir, casi seguro que es un corzo. Las crías de ciervo, con manchas blancas hasta los seis o siete meses, sí pueden confundirse con un corzo; las de corzo también nacen moteadas y pierden las manchas hacia los cinco meses.
El corzo: el cérvido que más verás
El corzo es el cérvido más pequeño de Europa. Vive en bosques con buen sotobosque, pero sale a comer a prados y cultivos, y se ha adaptado muy bien a los mosaicos de bosque y campo. Según el MITECO, en el norte de la península sus poblaciones han crecido en los últimos años y se han extendido de la montaña a las zonas agrícolas. En Cataluña ha habido reintroducciones con ejemplares procedentes de Francia.
Es más activo al atardecer, de noche y al amanecer. Los machos son territoriales buena parte del año: marcan su zona frotando la cuerna en arbustos y árboles jóvenes y escarbando el suelo. A diferencia del ciervo, no forman harenes: el macho persigue a las hembras que entran en su territorio.
La ladra del corzo
Si paseas por el bosque al anochecer y oyes algo parecido al ladrido ronco de un perro, puede ser un corzo. Es la ladra, que hacen tanto machos como hembras como alarma, para marcar territorio y también durante el celo. Muchas veces la oirás cuando el animal ya te ha detectado y se aleja: el ladrido se repite y va perdiendo intensidad.
Un celo en verano y partos en primavera
El celo del corzo es en julio y agosto, pero las crías no nacen hasta mayo o junio del año siguiente. La razón es la implantación diferida: el embrión queda en reposo unos cinco meses y medio y no se implanta hasta diciembre o enero. Después la gestación dura unos 130 días. Es el único cérvido europeo con esta adaptación. Las crías se quedan quietas y escondidas en la hierba los primeros días, y la madre solo se acerca a amamantarlas.
Una cría de corzo escondida en la hierba no está abandonada: su madre está cerca y volverá a darle de mamar. Si la tocas o la coges, la puedes condenar. Aléjate y, si ves que está herida, avisa a los Agents Rurals a través del 112.
El ciervo en el Pirineo: de la extinción a la expansión
El ciervo es el mayor herbívoro salvaje que queda en Cataluña. Según la Reserva Nacional de Caza de Boumort, se extinguió en Cataluña a finales del siglo XIX y se reintrodujo en Boumort en 1981. Hubo más repoblaciones en los años ochenta, también en la sierra del Cadí, y según la subdirección de Fauna Cinegética de la Generalitat los ciervos reintroducidos procedían de Córdoba y Jaén.
El ciervo desaparece de Cataluña
Reintroducción del ciervo en la sierra de Boumort
El sector occidental de Boumort se declara zona de caza controlada
Se crea la Reserva Nacional de Caza de Boumort, la primera creada por la Generalitat
Se regula la observación de la berrea en Boumort por la afluencia de visitantes
Hoy el ciervo sigue en expansión por el Alt Pirineu y buena parte del Prepirineo. Sin depredadores naturales, una población puede crecer hasta un 30 % al año, según la propia reserva, y por eso se regula con la caza. Esa abundancia tiene consecuencias: en Boumort el exceso de ciervos acabó con buena parte del sotobosque del que dependía el urogallo, y en la Reserva Nacional de Caza del Alt Pallars preocupa que los ciervos, cada vez más arriba, compitan con el rebeco.
Un detalle curioso: los ciervos de la Val d’Aran y del norte del Pallars no son todos iguales que los de Boumort. Las repoblaciones francesas del otro lado de la frontera llevaron allí ciervos de linaje centroeuropeo, mientras que más al sur domina el ciervo ibérico.
La berrea: dónde escuchar al ciervo en el Pallars
La berrea (en catalán, brama) es el celo del ciervo, aproximadamente de mediados de septiembre a mediados de octubre. Los machos braman para atraer a las hembras y defender su harén, sobre todo al amanecer y al atardecer. Los dos lugares organizados más cercanos a Llessui son la Reserva Nacional de Caza del Alt Pallars, con puntos de observación en Ares (port de la Bonaigua), Alós d’Isil y Cerbi, y la Reserva de Boumort, con uno de sus accesos desde Gerri de la Sal. Durante el periodo regulado, en Boumort no se puede salir de las pistas y los itinerarios recomendados, y para ir por libre hace falta un 4×4.
Lo explicamos con detalle (lugares, normas, consejos) en el otoño en el Pallars Sobirà. Días y horarios cambian cada temporada: consúltalos en bramaaltpallars.cat y en la web de la Reserva de Boumort.
Dónde ver ciervos y corzos cerca de Llessui
- Corzos en la Vall d’Àssua. Mira con calma los prados que rodean los pueblos y los bordes del bosque a primera y última hora del día. Muchas veces los verás desde el coche o en las rutas por el valle.
- Ciervos en el Alt Pallars. Los valles altos de Isil y Alós y el entorno de la Bonaigua, dentro de la Reserva Nacional de Caza del Alt Pallars. Para organizar la visita, mira nuestras páginas de Isil, Alós y Montgarri y del port de la Bonaigua.
- Ciervos en Boumort. La población más asentada, entre el Pallars Jussà y el Pallars Sobirà. Más información en Pallars Jussà.
Para verlos sin molestarlos: prismáticos, silencio y distancia. Si el animal deja de comer para mirarte, estás demasiado cerca. No te acerques nunca a un ciervo macho en celo, que puede ser peligroso, y lleva el perro atado. Más consejos en fauna del Pirineo.
Ciervos y corzos en la carretera: precauciones
Es el lado menos simpático. Según los datos del Servei Català de Trànsit, en 2024 hubo en Cataluña 5.754 accidentes con animales, unos 15 al día. El jabalí causó el 63 % y los cérvidos (sobre todo el corzo) el 27 %, una proporción que va en aumento. En la región policial del Pirineo, casi la mitad de los accidentes de tráfico (el 49 %) son choques con fauna. Los atropellos de corzo son más frecuentes en primavera, de noche y antes del amanecer, y las carreteras más peligrosas son las de curvas y entre bosques, como las de montaña.
- Reduce la velocidad en las zonas señalizadas y en las carreteras de bosque, sobre todo al anochecer, de noche y al amanecer.
- Usa las luces largas cuando no deslumbres a nadie.
- No des volantazos. Sujeta fuerte el volante y frena: salirse de la vía o chocar con otro coche es peor que golpear al animal.
- Si chocas, aparca en un lugar seguro, señaliza el vehículo, no te acerques al animal herido y llama al 112. El atestado de los Mossos d’Esquadra te lo pedirá el seguro.
1) El ciervo y el corzo son especies cinegéticas: en otoño puede haber batidas fuera de los espacios protegidos, y las fechas las fija la Generalitat cada temporada. 2) Ver un corzo es bastante fácil si madrugas; ver un ciervo de cerca no está garantizado, ni siquiera en la berrea, pero oírlo en temporada es casi seguro.
Llessui está a unos 14 km de Sort, en la Vall d’Àssua: una buena base para una escapada de fauna. Alojamiento en dónde dormir y comer y accesos en cómo llegar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un ciervo y un corzo?
El tamaño y el trasero. El ciervo es mucho mayor (los machos de 130 a 280 kg), tiene una cola corta y oscura y una cuerna ramificada. El corzo pesa de 16 a 30 kg, casi no tiene cola, lleva una mancha blanca en el trasero y los machos tienen cuernas cortas de tres puntas.
¿Dónde se pueden ver corzos cerca de Llessui?
En los prados y bordes del bosque de la Vall d’Àssua y del resto del Pallars Sobirà, sobre todo al amanecer y al anochecer.
¿Cuándo es la berrea del ciervo en el Pirineo de Lleida?
Aproximadamente de mediados de septiembre a mediados de octubre. Hay puntos de observación en la Reserva Nacional de Caza del Alt Pallars (Ares, Alós d’Isil y Cerbi) y en la Reserva de Boumort.
¿Qué es la ladra del corzo?
Es su llamada, parecida al ladrido ronco de un perro. La hacen machos y hembras como alarma, para marcar territorio y durante el celo, que es en julio y agosto.
¿Cuándo se reintrodujo el ciervo en Cataluña?
Tras extinguirse a finales del siglo XIX, se reintrodujo en la Reserva de Boumort en 1981, y después hubo otras repoblaciones, como en el Cadí.
¿Qué hago si un corzo se cruza en la carretera?
Frena y sujeta fuerte el volante, sin dar volantazos. Si chocas, aparca en un lugar seguro, no te acerques al animal y llama al 112.