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El urogallo en el Pirineo: el gran gallo del bosque

El urogallo pirenaico: cantaderos, censos y declive en Cataluña, épocas críticas y por qué no hay que molestarlo.

El urogallo pirenaico (Tetrao urogallus aquitanicus) es la gallinácea más grande de Cataluña: el macho supera los 90 cm y ronda los 5 kg. Vive en los bosques maduros de pino negro, pino silvestre y abeto del Pirineo y está en peligro de extinción: la Estrategia estatal del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO, 2025) estima 235 machos en Cataluña en 2023, un 38 % menos que en 2015. Si vas por sus bosques en invierno o en primavera, la mejor ayuda que le puedes dar es no molestarlo.

Cómo es el urogallo

Es un ave enorme para lo que solemos ver en el bosque. El macho es oscuro, casi negro, con reflejos verdes en el pecho, una mancha roja sobre el ojo y una cola grande que despliega en abanico durante el celo. Mide más de 90 cm y pesa unos 5 kg. La hembra es mucho más pequeña y de color pardo, con un plumaje barrado que la camufla entre la vegetación. En catalán se llama gall fer.

La subespecie del Pirineo es aquitanicus; la de la cordillera Cantábrica es otra (cantabricus) y las dos poblaciones están aisladas entre sí.

Datos del urogallo pirenaico

Nombre científico
Tetrao urogallus aquitanicus
Nombre en catalán
Gall fer
Tamaño del macho
Más de 90 cm y unos 5 kg
Hábitat
Bosques subalpinos maduros, de unos 1.000 a 2.400 m
Alimentación
Acículas de pino en invierno; arándano, brotes y plantas; los pollos, insectos
Celo
En los cantaderos, con el máximo en mayo, al amanecer
Machos en Cataluña
235 (rango 195-279) en 2023, según MITECO
Protección
En peligro de extinción (Cataluña, Decreto 172/2022; España, desde 2023)

Dónde vive: el bosque que necesita

El urogallo no vive en cualquier bosque. Necesita bosques subalpinos maduros, entre unos 1.000 y 2.400 m de altitud. En la vertiente sur del Pirineo son sobre todo pinares de pino negro y de pino silvestre; en la vertiente norte, como en la Val d’Aran, hayedos y abetales. Y le hace falta un sotobosque rico: arándanos, enebros, brezos y otras plantas bajas que le dan alimento y refugio.

A lo largo del año cambia de zona. En invierno sube a las partes altas y umbrías, se concentra en unos pocos árboles y se alimenta casi solo de acículas de pino, una comida muy pobre. En primavera y verano baja a zonas con más hierba, matorral y árboles muertos, donde los pollos encuentran insectos, imprescindibles en sus primeras semanas.

Los cantaderos: el celo del urogallo

En primavera los machos se reúnen en lugares fijos del bosque, los cantaderos (en catalán, cantadors), donde cantan, despliegan la cola, saltan y se enfrentan entre ellos para atraer a las hembras. Llegan al atardecer, pasan la noche en los árboles y el ritual alcanza su punto álgido de madrugada. El máximo de actividad es en mayo, cuando todavía queda nieve en los bosques.

Los cantaderos son también la forma de contarlos: los censos se hacen en primavera contando los machos que cantan en cada uno. Por eso las cifras de población hablan de «machos».

Después del celo, la hembra pone una media de seis huevos en el suelo. La mayoría eclosionan y la mortalidad de los adultos es baja; el problema, según los técnicos que lo siguen, está en el primer año de vida: muy pocos jóvenes llegan a adultos, y la población no se renueva.

Cuántos urogallos quedan: censos y declive

Las cifras varían algo según la fuente, pero todas apuntan en la misma dirección: el urogallo pirenaico está desapareciendo en Cataluña.

1990

Unos 8 adultos por cada 100 ha de hábitat en Cataluña.

2005

Entre 538 y 581 machos en Cataluña, según la fuente.

2015

Unos 360 machos (360-363). En diez años, un tercio menos de machos y un 17 % menos de cantaderos activos; la densidad baja a unos 4 adultos por 100 ha.

2020

No se detecta ningún macho cantando en el Pallars Jussà (en 2005 se estimaban unos 14).

2020

El Comité Científico del MITECO recomienda pasar la población pirenaica de «vulnerable» a «en peligro de extinción».

2022

La Generalitat la cataloga en peligro de extinción (Decreto 172/2022).

2023

235 machos estimados en Cataluña (rango 195-279), un 38 % menos que en 2015; unos 327 machos en todo el Pirineo español (MITECO, Estrategia 2025).

2025

Los datos difundidos en 2026 por la Generalitat y los equipos de seguimiento hablan de 245 machos: alrededor de un 58 % menos que en 2005.

Para tener perspectiva: el Pirineo español tenía unos 942 machos a finales de los años 80, 703 en 2001 y 570 en 2005, según la Estrategia del MITECO. En la vertiente francesa la población es mayor, unos 6.000 ejemplares, pero también baja. El análisis de viabilidad que recoge el dictamen del Comité Científico de 2020 daba un 86 % de probabilidad de extinción en 30 años incluso en el mejor escenario.

Además, cada cantadero tiene menos machos (de 2,5 a 1,6 por cantadero entre 2005 y 2015), y eso dificulta que el celo funcione.

El Alt Pirineu, uno de los últimos reductos

El declive no es igual en todas partes. Las poblaciones que más han caído son las periféricas y las del sur: la Cerdanya perdió en torno al 70 % de sus machos entre 2005 y 2015; algunos macizos del Alt Urgell y del Pallars Jussà, la mitad; y en el Pallars Jussà, el Solsonès o el Ripollès la especie prácticamente ha desaparecido. En la sierra del Boumort, la proliferación de ciervos acabó con la gayuba del sotobosque, un alimento clave en otoño, y el urogallo quedó reducido a casos anecdóticos.

Como las extinciones locales se concentran en las poblaciones periféricas y del sur, el peso de lo que queda recae cada vez más en los bosques altos del Pirineo central, como los del Pallars Sobirà, el Alt Urgell y la Val d’Aran. Entre las zonas importantes para la especie en Cataluña, la entidad Paisatges Vius cita el macizo de l’Orri, entre el Pallars Sobirà y el Alt Urgell. Buena parte de estos bosques están dentro del Parc Natural de l’Alt Pirineu, que cuenta el urogallo entre sus especies más sensibles. Eso no quiere decir que aquí esté a salvo: el Pallars Sobirà también figura entre las comarcas donde más ha bajado entre 2005 y 2015.

Por qué no hay que molestar al urogallo

Es una de las aves más sensibles a la presencia humana. Cada vez que levanta el vuelo por un susto gasta mucha energía, y en invierno, alimentándose solo de acículas, esa energía no la recupera con facilidad: varios espantos seguidos pueden debilitarlo hasta la muerte. El estrés también reduce sus defensas y puede impedir que críe. Las amenazas que señalan la Estrategia del MITECO y las entidades que lo siguen son:

  • Molestias humanas durante todo el año: raquetas y esquí fuera de pistas, excursionismo fuera de camino, bicicleta de montaña, carreras, buscadores de setas, fotógrafos y el acceso descontrolado a los cantaderos.
  • Pérdida de hábitat: bosques demasiado densos o sin sotobosque, gestión forestal que no lo tiene en cuenta y exceso de ungulados (ciervos, gamos) que se comen las plantas de las que depende.
  • Depredadores generalistas como zorros y martas o garduñas, que encuentran nidos y pollos.
  • Choques con cables y vallas: vuela bajo entre los árboles y puede chocar con vallas ganaderas sin señalizar, tendidos eléctricos y cables de remontes.
  • Cambio climático, que altera los bosques subalpinos y el alimento disponible para los pollos.

Épocas críticas

La Estrategia del MITECO marca dos periodos críticos para el Pirineo: el invernal, del 1 de diciembre al 28 de febrero, y el reproductor, del 15 de marzo al 15 de agosto, que incluye el celo en los cantaderos y la cría de los pollos. Es decir, casi nueve meses al año.

Zonas restringidas y observación regulada

En las áreas críticas, la Estrategia recomienda limitar el paso a los senderos señalizados en invierno y en época de cría, restringir el acceso a los cantaderos en los periodos y horas de canto, no autorizar fotografía, filmación ni observación de aves en los periodos críticos salvo casos justificados y con control estricto, y aplicar cierres temporales. En Cataluña, la observación del celo está muy regulada: en 2019 había un único punto autorizado, desde un hide habilitado. Si en un bosque encuentras señales o carteles de zona sensible para el urogallo, respétalos aunque no veas a nadie vigilando.

Cómo comportarte en un bosque con urogallo

No salgas de los caminos y pistas señalizados, sobre todo de diciembre a febrero y de marzo a agosto. Con raquetas o esquís, sigue los itinerarios marcados. Lleva el perro atado. No busques los cantaderos ni intentes fotografiar el celo por tu cuenta. Si se levanta un urogallo delante de ti, aléjate por donde has venido y no lo sigas. Y no difundas su ubicación en redes.

Urogallo, estaciones de esquí y pistas forestales

El urogallo y el esquí buscan lo mismo: bosques altos y umbríos con nieve. Las estaciones de Port del Comte y de Port Ainé se construyeron en zonas frecuentadas por urogallos, y el auge de los deportes de montaña, en invierno y en verano, ha aumentado la presión. Los encuentros más críticos son los de invierno, cuando el ave está más débil. Los cables de los remontes son además un riesgo de colisión.

La Estrategia del MITECO recomienda adaptar las pistas existentes y no autorizar nuevas pistas de esquí alpino ni nórdico sin una evaluación ambiental favorable, sobre todo ahora que las estaciones diversifican actividades fuera de temporada. Si esquías, el gesto que cuenta es no salir de las pistas balizadas y no meterte en el bosque. Más información sobre las estaciones de la zona en nuestra página de esquí en el Pallars.

Las pistas forestales son el otro punto delicado. Abren el bosque al paso de coches, motos y bicicletas, y una pista que se deja abierta tras unos trabajos forestales puede convertirse en una vía de entrada permanente al corazón de su hábitat. Por eso algunas se cierran a la circulación motorizada: respeta las barreras y las señales.

Qué se está haciendo para salvarlo

  • Seguimiento: censos en los cantaderos, análisis de excrementos y plumas, y grabaciones del canto. El CTFC (Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya) participa en el seguimiento, y hay estudios de bioacústica que intentan identificar a cada macho por su canto, un método poco invasivo.
  • Marcaje con GPS: desde 2019 la Generalitat y el Conselh Generau d’Aran colocan emisores a algunos ejemplares para estudiar cómo les afectan las actividades humanas, dentro del proyecto europeo POCTEFA Habios.
  • Mejora del hábitat y custodia del territorio: proyectos como PeriFer, de la entidad Paisatges Vius, trabajan con propietarios forestales para recuperar hábitat y regular usos recreativos en el Prepirineo.
  • Estrategia estatal: el MITECO aprobó en 2025 una nueva Estrategia para la conservación del urogallo en España.

¿Se puede ver un urogallo en el Pallars?

Siendo honestos: es muy difícil, y no deberías buscarlo. Es un ave esquiva que vive en bosques cerrados y que lo pasa mal cada vez que alguien se le acerca. Si caminas por un pinar de pino negro y tienes la suerte de que se levante uno, quédate con el recuerdo y sigue tu camino. Si quieres aprender sobre él, pregunta en las oficinas del Parc Natural de l’Alt Pirineu por actividades de divulgación.

Para ver fauna de montaña sin poner en riesgo a una especie en peligro hay alternativas mucho más agradecidas desde Llessui: el rebeco, la marmota en los prados alpinos o el quebrantahuesos sobrevolando las crestas. Tienes más en nuestra guía de fauna del Pirineo y en las rutas por la Vall d’Àssua, siempre por camino.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos urogallos quedan en Cataluña?

La Estrategia del MITECO de 2025 estima 235 machos en 2023 (rango 195-279), un 38 % menos que en 2015. Datos difundidos en 2026 hablan de 245 machos en 2025, frente a unos 538-581 en 2005.

¿Está el urogallo en peligro de extinción?

Sí. La Generalitat lo catalogó en peligro de extinción en 2022 (Decreto 172/2022) y la población pirenaica figura en esa categoría en el catálogo estatal desde 2023.

¿Qué es un cantadero de urogallo?

Es el lugar del bosque donde los machos se reúnen en primavera para cantar, exhibirse y pelear ante las hembras. El máximo de actividad es en mayo, de madrugada.

¿Cuándo no hay que entrar en las zonas de urogallo?

Los periodos críticos en el Pirineo son del 1 de diciembre al 28 de febrero (invierno) y del 15 de marzo al 15 de agosto (reproducción). En ese tiempo, no salgas de los caminos señalizados.

¿Las estaciones de esquí afectan al urogallo?

Sí. Algunas, como Port Ainé y Port del Comte, se construyeron en zonas con urogallos; los esquiadores fuera de pista y los cables de los remontes son un riesgo, sobre todo en invierno.

¿Cuánto pesa un urogallo?

El macho ronda los 5 kg y supera los 90 cm de longitud; la hembra es mucho más pequeña.